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Ariadna Ramos: “Mi objetivo es disfrutar de cada competición al máximo"

Published : 20/04/2015 10:57:19
Categories : equipos Rss feed , Notícies Rss feed

Es una de las caras más conocidas del mundo del atletismo y prácticamente cada semana aparece en los periódicos. Tiene 21 años y muchos títulos en el bolsillo, aunque esto no ha hecho que se relaje: su meta sigue siendo superarse día tras día. Hablamos con Ariadna Ramos, promesa del atletismo de talla internacional, vecina de Vilanova del Camí y atleta que hace más de 10 años que lucha por defender los colores del Club Atlètic Igualada (CAI), un club que ha confiado y confía en la ropa deportiva Elements en todas las competiciones de sus diversas categorías. 

Ariadna es todo un ejemplo de esfuerzo, dedicación y optimismo, valores estrechamente vinculados al deporte. Su próxima meta: clasificarse para la final del Europeo Sub 23 que se celebrará en Tallin (Estonia), aunque como bien dice la triple saltadora “el principal objetivo de esta temporada es disfrutar de cada competición al máximo”.

¿Hace ya 10 años que entraste en el mundo del atletismo, cómo empieza esta incansable pasión por este deporte?
Pues empecé en el deporte desde bien pequeña. Primero hacia rítmica y natación. Pero los fines de semana mis padres me llevaban a los croses escolares. Así que iba intercalando esos deportes con los croses. Recuerdo que en mi primer cross me caí y todos me pasaron por encima, obviamente era pequeña me puse a llorar y no acabé la cursa. Aun así seguí yendo a correr a cada cros con la suerte de ir quedando en buenas posiciones. Después ya de más grande empecé a ir a las competiciones de atletismo escolares y ahí fue cuando Alba Más una entrenadora que había me vio correr y me dijo que me apuntase al Club Atlètic Igualada. Así que dejé la rítmica y la natación y empecé a hacer atletismo y futbol. Hasta que tuve que dejar el futbol a los 16 años porque ambos deportes empezaban a ser incompatibles ya que en ambos conseguí llegar a las respectivas selecciones españolas y no se podía rendir al 100% en todo, así que llegó la hora de elegir. Y me quede con el atletismo, no porque me gustase más o menos, sino porque en cuanto a deporte femenino tenía más salida.

Poco a poco te vas decantando por el triple salto, hasta que lo adoptas como tu especialidad…

Desde la categoría de Cadete hasta Junior de primer año, ya en las manos de Sergi Badet, iba alternando distintas pruebas sobre todo vallas y triple salto. Pero las marcas de triple salto empezaron a ser más destacadas que las de vallas ya que me hicieron llegar a varios internacionales como las Olimpiadas de la Juventud que se disputaron en Singapur. Pero cuando realmente empecé a especializarme más seriamente fue al entrar en el Centro del Alto Rendimiento (CAR) de Sant Cugat en las manos del legendario ex atleta olímpico Antonio Corgos. Al entrar al CAR mejoró mi forma física, fuerza y técnica y conseguí pasar la barrera de los 13 metros.

¿Cuáles han sido tus últimos logros como atleta?

Tengo que decir que he tenido un par de años no muy buenos, sí con resultados óptimos, pero no los esperados. He he quedado campeona de España estos dos últimos años pero lo que me importa que son los campeonatos internacionales se me han resistido ya que por no saber gestionar bien la competición los resultados no han sido los esperados. Esperemos que este año 2015 sea diferente ya que estoy trabajando duro para conseguir que ese detalle cambie.

En 2010 viajaste a Singapur para representar a Espanya en las Olimpiadas de la Juventud, una gran oportunidad…

De ese campeonato siempre me acordaré y lo guardo como la mejor experiencia que he tenido en toda mi carrera deportiva. Todo empezó en Moscú en los clasificatorios o trials europeos. Tenía que quedar entre las 10 primeras para poder clasificarme para las Olimpiadas, y quedé 9ª. Justa pero esa plaza me daba el pase directo a Singapur. El viaje duró 20 días, increíbles por cierto, vivimos como auténticos deportistas de elite a pesar de nuestra temprana edad. Estuve entrenando una semana allí antes de la calificación que me dio el pase a la final. En esta calificación los nervios me jugaron una mala pasada pero conseguí meterme en la final, la que me la tomé más como un premio, ya que no me esperaba llegar hasta ahí y salí a disfrutar más que buscar un objetivo. Y con esa mentalidad me llevé un sorprendente sexto puesto y una sonrisa de oreja a oreja, ya que era de las pequeñas. Al acabar mi competición ya me dediqué a visitar la ciudad y seguir disfrutando de distintos deportes con mis compañeros. Como he dicho, fue y será la mejor experiencia que he podido tener. Aún al recordarla se me ponen los pelos de punta.

¿Además, como ya has comentado, hace 3 años que estas en el CAR, cómo conseguiste el acceso y como valoras poder estar allí?

El entrar en el CAR fue una decisión que tomé cuando acabe el bachillerato, ya que los viajes a la universidad y el horario iban a dificultar el nivel e intensidad de los entrenos aquí en Igualada. Entonces solicité esta beca, que es valorada por los responsables de la federación catalana según tus resultados obtenidos. Me la aceptaron y la verdad es que fue una decisión acertada, ya que la universidad se sitúa a tan sólo 5 minutos de la residencia y los horarios son muy compatibles. Entreno por las mañanas de 10.30 a 13.30 y empiezo las clases a las 15.00. A demás de poder disfrutar de todos los servicios que esta beca te ofrece (médicos, fisioterapeutas, psicólogos…)

Allí has tenido el placer de aprender del maestro Antonio Corgos, saltador que ha participado en tres Juegos Olímpicos y que mantuvo durante 19 años el récord de Espanya en triple salto. ¿Cómo describirías la experiencia?

Por el momento la experiencia está siendo favorable, ya que no solo estoy mejorando como atleta sino que además estoy aprendiendo mucha teoría, que la empleo con el grupo de saltos que llevo en el CAI. La experiencia como atleta y entrenador de Antonio se está viendo plasmada en mis resultados, ya que he mejorado muchísimo la técnica a la hora de saltar a la vez que también he ganado mucha velocidad y fuerza.

A parte de la preparación física que todo atleta necesita, también hay un importante componente psicológico sobre la forma de afrontar grandes competiciones, ¿cómo has vivido este aspecto?

He empezado a trabajar este año con el mejor psicólogo deportivo de España, Pep Marí, el que me está ayudando a saber llevar mejor la presión de las competiciones que a medida que ha subido el nivel me costaba más competir ya que me presionaba mucho a mí misma y eso me perjudicaba. Este año hemos estado analizando todos los puntos negativos que tenía a la hora de competir y estamos explotando los positivos. Por el momento está funcionando aunque aún queda mucho trabajo por delante.

Cuéntanos cómo has vivido el hecho de ser deportista de alto rendimiento des de tan joven. ¿Echas en falta esas actividades por las que se desviven muchos jóvenes de tu edad, como por ejemplo, salir de fiesta, beber…?

Me considero una persona normal, que puede hacer lo mismo que los demás. La cosa está en que se debe o que no se debe hacer. Sé que hacer cosas como salir de fiesta, beber pondrá en riesgo no sólo mis objetivos sino también mi salud, ya que sería mucho más fácil lesionarme si llevase ese tipo de vida. Está claro que un deportista puede salir de fiesta y darlo todo en una noche, pero ya está en manos de cada uno lo que quiera hacer. Yo por ejemplo, no me voy a exponer a pasarlo bien una sola noche y que todo el trabajo y sufrimiento realizado hasta el momento se vaya al traste por un momento de diversión. Prefiero estar centrada en las cosas importantes y después cuando acabe la temporada ya vendrá el celebrar, salir de fiesta, hacer cosas que normalmente nos prohíben o no podemos. Y te aseguro que una sola fiesta de atletas equivale a cinco fiestas de la gente normal. No echo nada en falta, ya que en todo momento estoy haciendo algo que me gusta y con lo que disfruto. Primero prefiero sembrar, recoger lo sembrado y después ya vendrá la celebración.

Los atletas siempre tenemos la anécdota de que vivimos reprimidos durante toda la etapa competitiva, pero cuando llega la noche del Campeonato de España Absoluto de Aire Libre (que es la última competición del año), nos alquilan una discoteca para nosotros solos hasta las 8 de la mañana. Así que imagínate como debe ser esa fiesta…

En definitiva, no renunciamos a nada ya que la alegría y adrenalina que te da al conseguir el objetivo por el que has estado trabajando y sufriendo horas y horas al día, esa sensación no la cambio por nada.

Por lo tanto, ¿definirías el deporte como una forma de vida?

Por supuesto que es una forma de vida, los deportistas, sobre todo los de alto nivel que somos los que reducimos nuestra vida a ese deporte nos solemos plantear ciertos límites y normas que debemos cumplir para que todo vaya en orden. Lo importante no sólo son las horas de entreno, sino también las de descanso o la alimentación que llevamos. Todo tiene que estar al detalle pensado para facilitar al máximo el rendimiento.

¿Cuáles son tus próximas metas y objetivos?

El principal objetivo de esta temporada es disfrutar de cada competición al máximo sin presionarme a mí misma. Y esperar que los resultados salgan solos, ya que las mejoras cosas siempre vienen sin buscarlas. Eso sí, espero estar en la final del Europeo sub23 que se celebrará en Tallin (Estonia).

Finalmente, en los últimos años has estado utilizando ropa deportiva Elements en todas tus competiciones, como te encuentras con esta equipación?
Sí, desde hace un par de años Elements se encarga del patrocinio de la ropa del CAI. Yo, personalment, me encuentro muy còmoda, especialmente con las camisetes y las sudaderas.

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